La Selva Lacandona cubre el sureste de Chiapas y parte de Guatemala, y es considerada uno de los últimos remanentes de la selva tropical que una vez cubrió gran parte de Mesoamérica. Alberga una biodiversidad extraordinaria: más de 3,000 especies de plantas vasculares, 600 especies de mariposas, 340 especies de aves. Es también hogar de los lacandones — la comunidad maya que ha habitado esta selva durante siglos — y de las comunidades zapatistas que se refugiaron en ella en los años previos al levantamiento de 1994. Los documentales sobre la Lacandona son documentales sobre lo que México tiene y está perdiendo.
La deforestación documentada
Entre 1960 y 2000, la Selva Lacandona perdió más del 60% de su cobertura original. La combinación de colonización agrícola impulsada por el gobierno mexicano, ganadería extensiva, extracción maderera ilegal y cultivos de subsistencia redujo dramáticamente uno de los ecosistemas más ricos del continente.
Los documentales que han registrado esta destrucción con fotografías aéreas, comparando imágenes de distintas décadas, producen una de las visualizaciones más impactantes de la crisis ambiental en México. Ver la selva convertida en pastizal en el lapso de una generación es un golpe visual que ningún texto puede igualar.
Los lacandones y su relación con la selva
La comunidad lacandona — que en su núcleo más tradicional no supera las mil personas — ha mantenido una relación con la selva que los ecólogos contemporáneos describen como altamente sustentable. Su sistema de roza-tumba-quema con períodos de descanso prolongados, su conocimiento profundo de las especies medicinales y comestibles de la selva, su cosmología que sacraliza ciertos árboles y animales — todo esto funcionó como sistema de conservación durante siglos.
Los documentales que han convivido con comunidades lacandonas tradicionales han registrado ese conocimiento etnobotánico con urgencia: los ancianos que conocen el nombre y el uso de cientos de plantas son cada vez menos, y los jóvenes que aprenden ese conocimiento son todavía menos.
La Lacandona como espacio político
La Selva Lacandona no es solo un ecosistema: es un espacio político. Fue aquí donde el EZLN se preparó durante la década de 1980 antes del levantamiento de 1994. Fue aquí donde se establecieron las primeras comunidades autónomas zapatistas. Y es aquí donde continúan los conflictos entre comunidades por el control de los recursos naturales, por el derecho al territorio, por el futuro de la selva.
Los documentales sobre la Lacandona que ignoran esta dimensión política producen una naturaleza sin historia. Los mejores integran el ecosistema con las comunidades que lo habitan y los conflictos que determinan su futuro.
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